martes, 7 de febrero de 2017


Edgerank... que palabra más rara ¿verdad? A lo mejor la has escuchado o leído por ahí, acompañada de otras palabras como: maldito, puñetero, pu...(aquí no se dicen palabrotas... casi nunca). Pero ¿qué es el Edgerank? ¿Qué es es que tanto mosquea a los Community Managers? Vamos a ello.

Para que nos entendamos, el Edgerank es el algoritmo que decide qué ves y qué no ves en tu timeline de Facebook. Porque no todas las publicaciones de tus amigos llegan a tí. Y, por supuesto, no todas las tuyas llegan a tus amigos.

Facebook se basa en determinados parámetros para decidir qué mostrarte o qué no mostrarte. Esos parámetros son los siguientes:

  • Interés: Si sigues a una persona o a una página tendrás más posibilidades de ver sus publicaciones.
  • Engagement: Si una publicación tiene muchos Me gusta, comentarios o se ha compartido mucho aparecerá en los timelines de todo el mundo. Si no lo tiene, se perderá en las brumas de la oscuridad. Esto se supone que se hace para fomentar la creatividad. Cuanto más creativo, bonito e interesante es un post, más se compartirá y más interacciones tendrá.
  • Tipo de contenido: Primero fue el texto, luego las imágenes. Ahora, lo que lo está petando es el vídeo. Facebook quiere competir con YouTube así que le da prioridad a los vídeos. ¡Ojito! Tampoco le gustan ni un pelo, los enlaces externos. El sr. Zuckerberg no quiere que salgas de su red social en ningún momento.
  • Contenido actual: La fecha también es importante para el EdgeRank. Si yo hago una publicación hoy, pero tú no te conectas hasta dentro de tres días, es muy probable que no la veas.

Pero es que no es solo eso. El EdgeRank, aparte de dar prioridad  a estos parámetros, también penaliza otros. Por ejemplo:
  • Las imágenes con mucho texto. Facebook quiere leer lo que pones, pero si el texto está en una imagen no puede. Así que... ¡un punto negativo!
  • Contenido no promocionado. Eso es, así de claro. Facebook quiere money, money (algo lógico, es una empresa). ¿Qué significa esto? Que si tu no promocionas una publicación, pagando por ello, tu post no lo va a ver tanta gente.
Pues bien, todo esto es el EdgeRank de Facebook. Él es el culpable de que tus publicaciones solo lleguen a 20 personas, teniendo 130 seguidores en tu página. Tenemos que jugar con sus reglas para poder tener algo de visibilidad en esta red Social.

Este post me genera una pregunta. Teniendo en cuenta todo esto... ¿creéis que una página de Facebook realmente sirve para algo? Sobre todo por la penalización de contenido no promocionado. ¿Es factible lograr un éxito relativo sin pagar? ¿Qué opináis vosotros? Mi blog, mi Facebook y mi Twitter son vuestros. ¡Hablad!



martes, 31 de enero de 2017


Ésta es una de las primeras preguntas que nos hacemos los que empezamos en esto del Marketing en Redes Sociales. ¿Facebook? ¿Twitter? ¿Facebook y Twitter? ¿Y Google +? No, mejor en Facebook, Twitter y Google +. Pero, ¡espera! ¡También está LinkeDin! Pues entonces Facebook, Twitter, Google + y LinkeDin. ¿Y qué hacemos con Pinterest que está ahora pegando el pelotazo? Instagram tampoco estaría mal.
Podemos volvernos locos, muy locos, intentando decidir en qué Red Social debemos estar presentes. Lo ideal sería estar en todas a la vez, pero eso nos genera un problema: no hay tiempo para estar en todos sitios. ¿Cómo lo solucionamos?


martes, 24 de enero de 2017


Para que tu blog llegue a la mayor cantidad de gente posible es indispensable hacer un buen marketing de contenidos, para luego compartir en Redes sociales y que nuestros post se vayan a dar una vuelta por los muros y timelines de todo el mundo.

Pero hay otra vía para conseguir visitas que muchas veces olvidamos: El SEO. Si quieres saber qué es el SEO no tienes más que visitar la entrada “¿Qué son el SEO y el SEM?” de este mismo blog.
En este artículo vamos a hablar de ciertas prácticas que podemos realizar para que el post que estamos escribiendo tenga un buen SEO y Google se enamore de él.

¿Empezamos?

Estructura el contenido

A Google le gusta que todo esté limpio y bonito. Estructura el post por partes, para que el lector no se pierda. Además, estaría bien que usaras la etiqueta Título 1 en cada subcapítulo de tu entrada. De esa manera, Google lo encontrará mejor y lo insertara en el buscador más rápido.

Usa palabras clave

Las palabras clave son palabras o expresiones afines al tema de nuestro blog. Por ejemplo, en un blog como éste, las palabras clave serían: Social media, Community Manager, SEO, Marketing Online… Si es el blog de un autor serían: escritor, fantasía, ciencia ficción, literatura…

¡Pero cuidado! No vale usar las palabras clave así, a las bravas, en plan loco. No, no, eso no le gusta nada a Google y te puede meter un paquete que no veas. Lo bueno es usarlas de forma inteligente, salpicando tu post de ellas de vez en cuando y usándolas de forma que dé sentido al texto. No hagamos trampas.

Para buscar palabras clave podemos usar la herramienta Buzzfeed o el propio buscador de Google.

Usa negritas y cursivas

A Google también le gusta que le demos formato a nuestra entrada. Usa negritas y cursivas para resaltar una parte importante del texto. El lector te lo agradecerá porque se le hace más fácil leerlo. Y Google también te lo agradecerá haciendo que tu página suba en  los resultados de búsqueda.

Enlaza contenidos de tu blog entre sí

Uno de los parámetros que usa Google para tenerte en cuenta en los resultados es el tiempo de permanencia en la página. Si un usuario está mucho tiempo en tu blog y pasa de contenido en contenido, es porque le gusta. Y si le gusta, es porque el blog es bueno.

Una forma de conseguir esto es enlazando artículos de tu  blog entre sí. ¡Ojo! Tienen que ser contenidos que estén relacionados para ampliar información. Como siempre digo. ¡No hagamos trampas y empecemos a poner enlaces a lo loco!

Usa el texto alternativo “alt” en las imágenes

A parte de buscador de webs y páginas, Google también tiene un buscador de imágenes. ¿Vamos a dejar pasar la oportunidad de aparecer entre ellas? Para conseguirlo tenemos que usar la etiqueta “alt” en cada una de nuestras imágenes. Tenemos que describir la imagen en cuestión o poner el título de nuestro blog con sus palabras clave. El caso es que esa imagen sea rastreable para el robot de Google.

Usa la opción Leer más

Cuando un contenido está duplicado, Google le resta puntos. Por eso es recomendable utilizar la opción “Leer más” en vuestro blog. Si no lo usas habrá dos versiones de tu artículo: la que sale en la página principal del blog y la que sale cuando pinchas en el título del blog. Si usas la opción “Leer más” en la página, mostrando solo un primer fragmento de la entrada, evitaras esto.

Crea contenidos largos

En el punto 4 comentaba que uno de los parámetros que usa Google es el tiempo de permanencia. Si escribes un post de cuatro párrafos, el lector llegará, leerá y se largará. Pero si el post es más largo y, además, de interés, se quedará un buen rato. Tampoco hay que pasarse ¿eh? Queremos que se quede un rato, no que se aburra.

En este punto también estaría bien que pusiéramos un vídeo que amplíe información, una inforgrafía…

Publicar asiduamente

Google le da prioridad a los sites que se actualizan con asiduidad. Si escribes un post cada tres meses, el sr. Google no te hará ni caso. Cuando hablo de asiduidad no me refiero a que escribas tres post al día. Hablo de que mantengas el ritmo de publicación en el tiempo. Si tienes pensado escribir uno a la semana, que sea uno a la semana. Lo más que puedes hacer es aumentar el ritmo, nunca bajarlo.

Estos ocho trucos os deberían servir si realizáis vuestra actividad bloguera como hobby. Hay muchas acciones más de las que hablaré en próximos posts. ¿Y vosotros? ¿Conocéis más trucos? No dudéis en comentarlos.


martes, 17 de enero de 2017


Todos hemos tenido esa sensación. Escribes un tweet, lo publicas y... nada. ¿pero cómo puede ser eso? ¡Si el tweet es la leche! Sin embargo, nadie contesta, nadie retuitea y nadie... nada.

Conseguir que la gente interactúe contigo es una de las cosas más difíciles de lograr en las Redes Sociales. Hay mucha información, mucho movimiento y tus seguidores no pueden estar comentando cada tweet que ven.

Esto, que la gente se acuerde de tí y te preste atención, se llama Engagement (en español sería algo así como Compromiso)

Si queréis una definición más molona, el engagement es "el grado en el que un usuario interactua con una marca". O lo que es lo mismo, si retuitea tus tweets; comparte tus post en Facebook, comenta...

Si bien lo principal y más importante para crear engagement es que el contenido sea de interés para el usuario, hay una serie de trucos que podemos hacer para aumentar las posibilidades.


martes, 10 de enero de 2017


Buenos días, Feliz navidad y Feliz año nuevo. He estado más de un mes sin aparecer por aquí, ni por Facebook y casi nada por Twitter. Problemas de salud. Pero ya está todo bien. Ya estoy completamente operativo.

Para empezar el año con buen pie vamos a hablar de cómo hacer un marketing que atraiga a nuestros lectores. Como sabes, este blog está ligeramente orientado a promocionar libros, pero todo lo que cuento por aquí, se puede aplicar a cualquier producto. Al fin y al cabo, le pese a quien le pese, un libro es un producto. Y como tal, se debe vender.

¿Vamos allá?

No ser original

Cuando empecé a promocionarme como escritor cometí muchos fallos. Ya sabes, era joven, inexperto… y me creía el rey del mambo. Y solo soy el rey de la casa. Y eso solo cuando no está mi novia (y la perra me está disputando el puesto). El caso es que me creé mi blog, La guarida de las palabras, y empecé a rellenarlo. ¿De qué? De todo lo que pillaba. Noticias de cine, de literatura, hablaba de mi libro… Y no había visitas. No había nada. Y es que… ¿a quién le importa mi libro? ¿A quién le importa una noticia que está en multitud de páginas webs y blogs?

Tenemos que ser conscientes de lo que podemos ofrecer. Si eres un escritor desconocido, a la gente le importa un pepino el libro que llevas escribiendo cinco años. ¿Qué más les da? Tenemos que atraerlos, como el flautista de Hammelin a los ratones (¿o eran ratas?). ¿Cómo lo hacemos? Siendo originales. Aportando algo que no aporten los demás blogs o dándole un punto de vista distinto. Solo así, conseguirás que la gente visite (y vuelva) a tu blog.

No ser útil

Aparte de original un blog debe ser útil. Pero no útil en plan “Arregla la cisterna del váter en 5 minutos” (que también, si tu blog es de fontanería). Cuando hablamos de que el blog debe ser útil nos referimos a que aporte algo al lector, ya sea entretenimiento, información, diversión… lo que sea. Que la persona que está al otro lado de la pantalla no se quede pensando que para qué entra en tu blog.

Promocionar tu novela, no a ti mismo

Sí, lo sé, es una ironía teniendo en cuenta el título del post, pero ahora verás a qué me refiero. Este es un error que yo cometí al principio. Publicas una novela y… ¡zasca! Le creas una cuenta en Twitter, una página de Facebook, una cuenta en Instagram... Para hacer… ¿qué? Si yo creo una cuenta sobre Riverside Falls, tendría que hablar de esa novela. Pero la información, tarde o temprano, se me va a acabar. No puedo estar hablando de la misma novela siempre. ¡Peor aún! Si creo una para Riverside Falls, otra para Quinox, otra para La cabeza de la serpiente… y así con todas, tengo que mantenerlas todas. ¿Y cuándo escribo? ¿Cuándo como? ¿Cuándo vivo?

En lugar de eso, es más práctico promocionarse uno mismo como autor y que el lector decida qué novela comprar. Una cuenta de Twitter con tu nombre; una página de Facebook con tu nombre… y así todo está más ordenadito y el posible lector no se pierde. ¡Y es más fácil para ti!

Para vender, olvídate de vender

Hay quien dice que las Redes Sociales (cuando se usan como medio de promoción) se usan para vender. Yo no lo veo así. Al principio, antes de hacer mis cursos de marketing online, antes de interesarme por este mundo, sí. Abría Twitter y empezaba a poner enlaces a mis blogs. Ahí, a lo bestia, a las bravas. El resultado era que apenas me retuiteaba nadie, ni comentaban nada. Porque, hablando claro, eso es un coñazo.

Con el tiempo me he dado cuenta de que no tienes que meterle tu libro por la nariz a la gente para que lo compre. Tienes que enseñárselo, atraerlos. No es lo mismo el spam indiscriminado que darle información a la gente que te sigue. Información sobre el género que tratas, información sobre tu sector. Eso hará que tu blog (o Red Social) sea más atractivo. La gente lo visitará más asiduamente y a la cuarta vez pensaran: “¡Anda! Si el que escribe este blog es escritor. Voy a pinchar en este enlace que pone “Obra” a ver qué libros tiene. Éste tiene buena pinta. ¡Voy a probar a leerlo! ¡A ver qué tal!”. Y ahí lo tienes. Una venta ganada limpiamente.

Evidentemente, de vez en cuando tienes que hablar de tu libro: cuando vayas a publicarlo o cuando haya alguna oferta o, simplemente, de vez en cuando (valga la redundancia). Pero incluso en esto tienes que ir con cuidado. Como he dicho más arriba, tienes que atraer al lector a tu libro, no metérselo por las narices. No es lo mismo una entrada de blog en la que digas que has publicado tal libro, que una entrada en la que cuentes cómo lo escribiste, en qué te inspiraste, en la que hables de algún escenario, personajes… cosas así. Intenta generar interés por tu libro sin llegar a dar la tabarra. ¿Ejemplos?


La conclusión es que para vender un libro (o cualquier producto en general) debes generar interés por él. No vale solo con anunciarlo (eso es publicidad, no marketing). Además, así es más divertido ¿no? ¿Qué opináis?


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La guarida de las palabras

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